Pregunta el Fiscal:
-¿Es cierto que usted el día de autos se cagó en los muertos del denunciante, en toda su puta familia, en la perra de su madre, y en el hijo de puta de su padre, al igual que en toda la corte celestial?.
Respuesta del acusado:
-¡No!, ¡es falso!... Yo estaba trabajando tranquilamente en la fundición y entonces le dije: ¡Antonio!, ¡por Dios!, ¿no te das cuenta de que me has echado todo el acero fundido por la espalda y es una sensación muy desagradable?