En el fragor de la batalla el comandante gritaba a sus soldados:
-¡Adelante! ¿Quién manda aquí el miedo o yo?
Y un soldado, que no podía más le contestó:
-¡El miedo! mi comandante.
-¿Como que el miedo?
-Claro, porque usted será muy comandante, ¡pero el miedo es general!